De los militantes comunes “comprometidos” o ¿reencauchados?
La Revolución Bolivariana arriba en este dos mil doce, a su treceavo aniversario y además a la batalla política más importante de su construcción: la reelección del Presidente Chávez. Ocasión oportunísima para que pueda escribir lo que me venga en gana y de forma libertaria, acerca de mi experiencia en este período como mujer militante incondicional del proyecto Bolivariano y socialista, como testiga de excepción de las estupideces de algunos enfermos políticos y como víctima de las más nauseabundas prácticas de persecución, estigmatización y exclusión, por parte de un arreo de seres que atacan en nombre de un proceso en el que no creen, sino que se lo viven. Aunque suene arrogante lo anteriormente escrito, créanme que tiene mucho que ver con los resultados de esa experiencia.
Hace mucho rato escribí acerca de la corrupción de los mejores, como la peor (corruptio optimi pessima est) y además escribí acerca de los enfermos y enfermas, que andan con una guillotina portátil bajo el brazo, haciendo uso de una prosapia revolucionaria repugnantemente falsa y palangrista. Escribir sobre el tema en cuestión, tiene su costo en un escenario dominado por politiqueros de oficio, que no tienen otra cosa que garantizarse su espacio y beneficios. Son pescadores de rio revuelto.
Es insólito que la locura y el disfraz, encante al pueblo en formación. Es penoso observar en esta etapa a personajes fosilizados que, en su trayectoria de vida, se dedicaron a banalidades y a lograr metas personalísimas, aprendieron al caletre el discurso revolucionario para vomitarlo cada vez que las circunstancias lo ameriten y en el fondo no son otra cosa que mediocres, arribistas y adulantes hasta el hastío de quienes representen una apetitosa cuota de poder.
Es ridículo pensar que todos los que pasaron por la academia militar son un clon de Chávez. No es así y cuidado con quienes presumen de ello, pues lo que quieren es montarse en el lomo del sujeto histórico, Hugo Chávez. Es grotesco y ofensivo a la dignidad, decirle a quienes escuchan, haciendo uso descarado de la manipulación y la ignorancia del otro, que “debemos contar las veces que nombra a Chávez”, para medir su compromiso revolucionario. Es iluso pensar que la heterogeneidad en la militancia es necesaria para garantizar no sé qué carajo. A mi parecer es rojo con rojo y adecos con adecos, sin discusión, las diferencias en pareceres se aceptan, mas no puede haber dentro de un colectivo comprometido con la causa revolucionaria, diferencias en cuanto a la militancia, pues los proyectos políticos de la derecha son antagónicos con los de la revolución y las aspiraciones del pueblo, con todo y que aún le falta mucha formación.
Es malintencionado insinuar que los encuentros sociopolíticos de asistencia diversa, deben ser analizados para precisar “los niveles de formación”, que imbecilidad. El buen revolucionario ni siquiera mediría tal cosa, por el contrarío, habla para entenderse y cuando lleva alguna ventaja, enseña al otro para que avance y mejore. Es muy adeco acudir a reuniones políticas para COMPETIR con el que se tiene al lado, para ver quién es más “pico e plata”, eso solo dice una cosa: se aspira y no se quieren piedras en el camino y en consecuencia se escucha al otro para anularle, cualquier cosita es buena. Lógicamente no son discusiones de fondo las que inician estos seres desgraciados, sino monólogos sobre sí mismos, para demostrar lo bueno que son, emulan a Chávez citando anécdotas personales, familiares y hasta militares, la verdad es que es hasta chocante, pues segundas partes siempre fueron MALAS. Este tipo de personajes hablan del compromiso que tienen y hábilmente cierran con “yo sé que no soy un revolucionario integral, pero estoy trabajando en ello” y luego, a modo de comadreja, clavan sus garras en la amenaza representada en cuerpo ajeno, hablan entre líneas pues son cobardes y escupen un “te miro a los ojos y sé que eres contrarevolucionario/a”. No me jodan.
Este tipo de idiotas, alaban el proceso por el que hemos vivido y le endilgan el mote de INÉDITO, no por la beligerancia de Chávez al enfrentarse con valentía contra los imperios, sino porque es soft, y todavía no hay un maldito corrupto adeco o copeyano cuarto republicano preso. Les gusta porque es suave y va poco a poco incluyendo a todos y todas. Y apelan al discurso castrense de la democracia como el régimen panacea de la vaina. ME PARECE QUE LA ÚNICA RAZÓN POR LA CUAL ES INÉDITO NUESTRO PROCESO, ES PORQUE SE DA EL TUPÉ DE AGUANTAR A IDIOTAS COMO ESTOS QUE ENCUENTRAN PÚBLICO Y OÍDOS EN ALGUNOS GRUPOS POPULARES y claro, se aprovechan de la falta de formación político ideológica. Sin embargo, la historia es cruel con este tipo de personajes y los muele sin piedad pues, sus palabras no encuentran similitud con sus acciones pasadas ni presentes y entonces, se les ve hartándose en los mejores restaurantes de Caracas, en el Sambil y no precisamente vitrineando, e incluso, viajando por las Europas, tu sabes para distraerse, quizás hasta tengan a la cachifa que les lava el piso, las pantaletas y los interiores.
Con darle de comer a un mendigo y soltar cuatro lagrimas en un entierro, no se lava conciencia, ni se hacen mejores revolucionarios/as, pues son acciones artificiales, las hacen porque trabajan públicamente para que les vean, más no porque lo sientan. Hacen como la Maricori que se limpió el rostro cuando la besó la negrita. Francamente, por más que se tongoneen siempre se les verá el bojote.
El buen revolucionario lucha de forma permanente para que no hallan mendigos, no le da asco y cuestiona el estado injusto que los multiplica, exige se resuelva y crea misiones desbordando la estructura de un estado liberal y burgués lleno de bichos, como lo ha hecho Chávez y termina con una enérgica condena al sistema capitalista por tan abominables efectos.
Es así que los inescrupulosos idiotas con su revolucionómetro, se sientan en silencio con una postura de semi dioses en una reunión, dejan que los demás hablen y luego intervienen para hablar de sus glorias, hablar del Presidente Chávez y lavarse el rostro con él, presumir de su gran humildad al llamarse a sí mismos, con voz llorosa, revolucionario incompleto, pero suministrando al mismo tiempo, el “ranking” de los presentes en la reunión. Son más intrigantes y portadores de miserias que otra cosa y no sirven para este arduo trabajo de transformación radical.
En próxima entrega, me referiré a los militantes exquisitos que se precian de intelectuales.
Jardín de ideas
Espacio para el pensamiento libertario y el feminismo decolonial
09/02/12
05/01/12
¿Qué estamos haciendo?
El asunto de la mujer, es un asunto de poca discusión en el escenario académico. En la cotidianidad, es debatida por razones obvias, un golpe, una ofensa, una amenaza, el estupro, los malos tratos, los celos, las traiciones y la envidia, no se pueden ocultar. La colectividad ejerce una suerte de mecanismo de presión que obliga a todos y todas a abordar el asunto por deber no por convicción.
Es así, como se desdibuja la violencia en una de sus más terrible manifestaciones, la invisibilización o la mimetización de la cuestión femenina. Sin embargo, la violencia posee múltiples caras. La ausencia de igualdad en cuanto a las normas establecidas, la ausencia de oportunidades, es decir la ilusión de una igualdad; la posibilidad de al fin enterarse de la condición de oprimida, ese "darse cuenta" y sentirse sujeta dentro de una estructura patriarcal que nos obliga a asumir falsas poses y conductas por mera sobrevivencia. Más allá de esta consideración, está el hecho de que es falso el apotegma que se anunciase en las postrimerías del siglo XX, en cuanto al derrumbe del espacio privado como escenario favorito de dominación masculina. Esa realidad, sigue siendo así.
Las reglas impuestas nos favorecen hasta donde conviene al discurso fariseico de esta sociedad moderna. En el ámbito académico aún reinan visos del patriarcado mayor, el intelectual. No entiendo por que será tan difícil reacomodar las relaciones humanas. Creo que las y los miembros de la especie no somos, ni seremos nunca francos en su totalidad en nuestra interrelación.
Ahora, las posiciones se extreman, pareciera que estamos condenadas y condenados al extremismo en nuestro quehacer. A luchar más allá de la igualdad, por la supremacía. Y créanme que particularmente no apuesto a dominación alguna. Creo que debemos redimensionar y definir que deseamos más allá del hecho coyuntural de la liberación. Soy aparentemente, libre, reconocida, respetada ¿y qué?.
La libertad, está sujeta a marcos societales que imponen patrones prefigurados de lo que significa ser Mujer, seremos “libres” en la medida que nos aproximemos a dicha estampa. Ineludiblemente es un asunto de poder. Dominación de unos sobre otras. El conocimiento libera, supuesto que es negado al ver las estadísticas de mujeres profesionalizadas, victimas de violencia.
Las mujeres no somos minoría. Eso es una realidad milenaria. Somos la mitad de la especie. Más allá de la búsqueda en el inconsciente, está el hecho palpable que no hemos podido superar nuestras limitaciones individuales para dar paso a objetivos comunes.
05/12/11
¿Duerme Usted señor presidente? (1962)
Caupolicán Ovalles
Este trabajo en su totalidad fue dedicado al ex presidente Rómulo Betancourt y sus adlateres fosilizados y nuevos. Ello le costó al poeta Caupolicán Ovalles, en su momento, el exilio. A ell@s adec@s, va este poema con toda la fuerza vulgar y sublime del poeta mirandino.
Este trabajo en su totalidad fue dedicado al ex presidente Rómulo Betancourt y sus adlateres fosilizados y nuevos. Ello le costó al poeta Caupolicán Ovalles, en su momento, el exilio. A ell@s adec@s, va este poema con toda la fuerza vulgar y sublime del poeta mirandino.
Si en vez de dormir
bailara tango
con sus ministros
y sus jefes de amor
nosotros podríamos
oír de noche en noche
su taconeo
de archiduque o duquesa.
Podríamos reír
sólo de verle,
ridículo como es,
esperar los aplausos
de toda la gendarmería frenética.
Claro que uno está cansado
y quiere un poco de diversión
monstruosa, como ésta
de verle
con la lira en el cuello
colgada, como un romano
o como una romana
ciega de absurdas creencias geniales.
Si en vez de prometer
el descubrimiento de la piedra
filosofal que ha de producir pan
y billetes de veinte
se dedicara,
por lo soberbio que es,
a vender patatas podridas
o maíz rancio,
los indios de esta nación
le llamarían
Cacique Ojo de Perla.
Si en vez de llorar
te murieses un día de estos,
como una puerca elegante con sus grasas
importadas del Norte,
nosotros,
que estamos cansados
de tanta estúpida confesión,
nos pondríamos a bailar las piedras
y los árboles darían frutos manufacturados.
Con tu vieja y putrefacta osamenta,
alimento de ratas,
llenaremos un solo lugar de esta tierra
y la llamaremos
la Cueva Maldita
y será proscrita de ver
y de acercarse a ella
por temor a despertar tus histéricas
ternuras.
Te llaman
José el de los sueños,
el de las vacas sagradas,
el dueño de las vacas más flacas
y
Presidente de la "Sociedad Condal del Sueño".
Tus amigos te llaman
Barbitúrico.
¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?
Si adora la vaca,
bailara tango
con sus ministros
y sus jefes de amor
nosotros podríamos
oír de noche en noche
su taconeo
de archiduque o duquesa.
Podríamos reír
sólo de verle,
ridículo como es,
esperar los aplausos
de toda la gendarmería frenética.
Claro que uno está cansado
y quiere un poco de diversión
monstruosa, como ésta
de verle
con la lira en el cuello
colgada, como un romano
o como una romana
ciega de absurdas creencias geniales.
Si en vez de prometer
el descubrimiento de la piedra
filosofal que ha de producir pan
y billetes de veinte
se dedicara,
por lo soberbio que es,
a vender patatas podridas
o maíz rancio,
los indios de esta nación
le llamarían
Cacique Ojo de Perla.
Si en vez de llorar
te murieses un día de estos,
como una puerca elegante con sus grasas
importadas del Norte,
nosotros,
que estamos cansados
de tanta estúpida confesión,
nos pondríamos a bailar las piedras
y los árboles darían frutos manufacturados.
Con tu vieja y putrefacta osamenta,
alimento de ratas,
llenaremos un solo lugar de esta tierra
y la llamaremos
la Cueva Maldita
y será proscrita de ver
y de acercarse a ella
por temor a despertar tus histéricas
ternuras.
Te llaman
José el de los sueños,
el de las vacas sagradas,
el dueño de las vacas más flacas
y
Presidente de la "Sociedad Condal del Sueño".
Tus amigos te llaman
Barbitúrico.
¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?
Si adora la vaca,
¡duerme!
Si al becerro adora,
Si al becerro adora,
¡duerme!
Y si el General le da su almuerzo,
duerme como una lirona
o le da una pataleta de sueño.
Cara de Barro,
Ojo para ver las Serpientes
y llamarlas,
Ojo para hacer compañía
y quemarte
con el humilde Kerosene,
Ojo para tenerse a mi servicio
como mozo de alcoba
barato.
¿Duerme usted, señor Presidente?
Le pregunto por ser joven apuesto
y no como usted, señor de la siesta.
Ojo de barro y Water de Urgencia.
Y si el General le da su almuerzo,
duerme como una lirona
o le da una pataleta de sueño.
Cara de Barro,
Ojo para ver las Serpientes
y llamarlas,
Ojo para hacer compañía
y quemarte
con el humilde Kerosene,
Ojo para tenerse a mi servicio
como mozo de alcoba
barato.
¿Duerme usted, señor Presidente?
Le pregunto por ser joven apuesto
y no como usted, señor de la siesta.
Ojo de barro y Water de Urgencia.
De Duerme usted, señor presidente?
Caracas: Ediciones del Techo de la Ballena, 1962.
04/12/11
BURGUESES
Dedicado a mis adversarios/as
Poeta cubano: Nicolás Guillén
No me dan pena los burgueses vencidos.
Y cuando pienso que van a darme pena,
aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.
Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,
pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,
pienso en mis largos días con mi piel prohibida,
pienso en mis largos días y
No pase, por favor, esto es un club.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.
Se busca una muchacha.
Fraude en las elecciones.
Gran baile para ciegos.
Gran baile para ciegos.
Cayó el premio mayor en Santa Clara.
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin y
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin y
Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Además, pregúnteles,
estoy seguro de que también
recuerdan ellos.
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