24/10/08

Poseída

Estábamos bien, y poco a poco empezábamos
a no pensar. Se puede vivir sin pensar. [1]
Primero que nada, debo declararme NO POSMODERNA, no soy. Actúo desde la negación quizás hasta absurda, pero igual niego. Es como estar posesa, se que existo y no soy. Está dentro. Me rehúso ser el reducto complejizado, confuso y agotado de una modernidad ilustrada que es ajena a mi génesis y cuyos resultados son el prioritario y avasallante crecimiento del mercado, las posesiones territoriales, las aberraciones contra la especie, la explotación-depredación sin piedad del ecosistema, el control social o la sobreproducción mediante el uso de medios químicos, bacteriológicos, la profundización de las abismales diferencias entre unos y otras, el desenfado consumista sin sentido (más bien con la intención que los dueños de medios le han dado), el control y la manipulación mediática, el cultivo de las miserias humanas, la indiferencia por la vida.

Suelto las barandas de las pre-nociones cognitivas que hasta ahora me han determinado. La primera lucha es contra una misma. Luego, la caída es vertiginosa. Porque sí, debo reconocer que estoy altamente alienada, contaminada por el veneno del proyecto único civilizatorio y de una historia y de una realidad no mía, que se abrogó el derecho a determinarme, conceptualizarme, decretarme, ubicarme. Mi mente se resiste a hablar desde los postulados de otros u otras, sin embargo hablo, y lo que es peor, pienso y analizo como ellos. Escudriño lo pasado, mi pasado el más lejano, encuentro y no hallo como recogerlo, como no pensarlo. Una sensación de vacío y ansiedad se presenta. Algo clama porque implosione el ser y deje de pensar como ellos. Deberé morir para esto. Morirá la que era. Insurgirá la que debe ser. Será solo mi yo, luego buscaré en las miradas, las palabras, los movimientos los y las iguales. Porque hay más, debe haber más.

Cada vez que intento rebelarme, desdoblarme, salirme, encuentro largos pasillos, pálidos y repetitivos, bañados por una luz amarillenta cargada de cosas que se suspenden en el pesado aire, de intentar ver la luz una se enceguece. Estos pasillos están llenos de procesos masticados por otros. Cuesta caminarlos, digerirlos. ¿Por cuál motivo he de andarlos? Cada pasillo se estrecha a medida que cuestiono, pregunto, me pregunto. Arrebata el aliento. Cada pasillo contiene cosas y gentes que me son familiares, conocidas y, quizás cuando sea la que debo ser, las desconoceré o las reutilizaré o las olvidaré. Seguramente tendrán otro sentido, razón por la cual les colgaré en alguna esquina.

Necesito exorcizar esto. Quien pueda realizar la tarea, es porque habrá encontrado la salida a los pasillos. Se habrá emancipado, encontrado. Espero que el vaho saliente producto del conjuro, no se pose en otra u otro. No es la intención resolver para dañar. ¿Será que el conjuro existe? Posiblemente sí. Estamos ante las posibilidades. Lo que derrumba la idea posmoderna de la incertidumbre pero también la moderna de la certidumbre. No es una alternativa entre dos, No. Es una opción a 360° de ambas tendencias hegemónicas y culturales. Soltando pues. Que han llegado los y las que legítimamente tienen que tomar la casa.


[1] CORTAZAR, Julio. Bestiario: todos los fuegos, el fuego. Casa tomada. Buenos Aires. Editorial ALFAGUARA. 2007. Pág. 16.

12/8/08

Dedicada a los pobretólogos y pobretólogas

PREGÓN
Mario Benedetti
Señor que no me mira mire un poco
yo tengo una pobreza para usté
limpia nuevita bien desinfectada
vale cuarenta se la doy por diez
señor que no me encuentra
busque un poco
mueva la mano desarrime el pie
busque en su suerte en todos los rincones
piense en las muchas cosas que no fue
le vendo la pobreza es una insignia
que en la solapa puede convencer
qué cosas raras pasan en el mundo
usté tiene agua
yo no tengo sed
tiene su cáscara
su Dios
su diablo
su fe en los cielos y
su mala fe
lo tiene todo menos la pobreza
si no la compra llorará después
va como propaganda como muestra
quizá le guste y le coloque cien
pobreza sin los pobres por supuesto
ya que los pobres nunca huelen bien
pobreza abstracta sin harapos pulcra
noble al derecho noble al revés
pobreza linda para ser contada
después del postre y antes del café
señor que no me mira mire un poco
yo tengo una pobreza para usté
mejor no se la vendo le regalo
la pobreza por esta única vez.

21/6/08

Breve análisis: Irving Goffman. Estigmas o entre normales y estigmatizados/as


Cuando normales y estigmatizados se encuentran frente a frente, especialmente cuando tratan de mantener un encuentro para dialogar juntos, tiene lugar una de las escenas primordiales de la sociología.[1]
 
Imagen: Desnuda. Dario Morales. Carboncillo.
Irving Goffman (1922-1982) se dedicó al estudio de la sociedad y la psicología social. Goffman, de origen canadiense, ha sido señalado como uno de los fundadores del Interaccionismo Simbólico. Su más grande contribución ha sido precisamente el rescate en un momento clave de la disciplina sociológica, de lo que aparentemente pasa inadvertido, lo trivial, lo ritual, lo cotidiano: la interacción de los y las individuas (en este caso normales y estigmatizados/as). Es así, como su teoría se encuentra entre dos escenarios: el social y el psicológico. De allí el uso del termino orden interactivo. Goffman, ha sido de alguna manera visto con recelo y duramente criticado por aquellos otros teóricos que consideran que la Sociología es una ciencia aséptica, objetiva y rigurosa. Y por ende su objeto de estudio es mensurable y disciplinariamente estudiado.



En este breve análisis, se pretende comprender las nociones básicas que plantea el autor con relación al estigma y su posible utilidad para entender el problema de la mujer como construcción social. Es así como se abre paso a la siguiente interrogante ¿Ser mujer, para los hombres y la sociedad en general, representa un estigma?. Simone de Beauvoir (1908-1986) filosofa, señala de manera categórica que No se nace mujer, llega una a serlo […] la civilización en su conjunto es quién elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino[1]. Desde tiempos inmemoriales han existido mecanismos de interacción intraespecie que modelan la selección y clasificación de unos con respecto a otros.

En este sentido señala Goffman que la disciplina que se ha ocupado de forma intensa de los estigmas ha sido la psicología social[2], de forma precisa emite su primera noción de lo que es un estigma, señalando que se trata de la situación del individuo inhabilitado para una plena aceptación social[3]. Goffman, basa sus estudios en la revisión de casos clínicos lo que a nuestro juicio genera un sesgo en cuanto al análisis, ya que el enfoque sociológico del cual el mismo autor hará uso más adelante, observa elementos constituyentes del entorno y lo colectivo más allá del aspecto psíquico e individual propios de realidades particulares.

Los estigmas son un asunto social, pues tienen que ver con la escala relacional que rige a los distintos miembros de la especie humana. Saber cómo se van construyendo las normas que reglan dichas relaciones, cómo se establecen los roles de cada quién, cómo es que el lugar socialmente comprometido para cada organismo se encuentra preestablecido por un sentido común colectivo y casi que intangible a las estructuras simbólicas formales, son interrogantes propias del escenario sociológico.

Por otra parte, señala el autor un concepto que nos pareció importante por su utilidad en el análisis sociológico. Dicho concepto es el de información social, el cual se encuentra planteado por el autor como la información que proyecta el individuo sobre sí mismo. Todos y todas proyectamos una imagen social y culturalmente construida e interesada. Actuamos según el rol.
Los estigmas cuentan con una variedad que asombra, en tal sentido, asumiremos que por estigma se entiende marca (desde su origen etimológico). Estas marcas o signos cuentan en este caso con una objetivación negativa[4] . Lógicamente que en cuanto a las marcas corporales concretamente, hay toda una historia (Goffman llama a esto condiciones estructurales previas) que traspasa culturas y fronteras. En China a las mujeres se les obligaba preservar el tamaño del pie, llegando incluso a la castración, pues la norma social oriental señala como inadmisible que una mujer tenga un pie de un determinado tamaño. En el caso del medio oriente, tenemos por ejemplo la práctica en Egipto y África subsahariana de la infibulación en la población femenina a partir de la edad de cuatro años, con el objeto de cuidar o preservar el honor, evitar el placer y hacer más deseable el intercambio del objeto sexual que representa la mujer. En fin, para preservar una tradición cultural milenaria. En el caso de las mujeres pobres del continente americano observamos, por ejemplo, Ciudad Juárez (México) con los indicadores más elevados en feminicidios, ni hablar de Guatemala. En Europa, se aprecia igualmente la recurrencia de la violencia física y altos índices de eliminación física de mujeres. En todos los ejemplos anteriormente señalados, hay marcas o estigmas corporales, físicos, culturales y sexuales presentes en los normales tanto como en las estigmatizadas.


Las mujeres, hasta ahora hemos sido construidas desde otras voces, el lenguaje es un medio de dominación poderoso. Jean Jacques Rousseau en su libro Quinto del Emilio o la educación, nos describió como la dama de la alcoba y el hogar, sostenedora del hombre público y además reproductora de la especie. Por otra parte el Marqués de Sade nos describía, en su texto Filosofía del Tocador, como las mujeres dueñas del imperio de su sexualidad, sin inhibiciones, transgresora y ejerciendo ataques contra las instituciones sociales impuestas para la época, llegando a la degradación de la mujer e invitando al exterminio de la madre como arquetipo social. Es decir, castidad versus indecencia. Ambos valores, estigmas propios de una sociedad que guarda entre sus resquicios una práctica moral doble.

Suele suceder que para la mujer se han troquelado roles, se han escrito en las paredes de la sociedad funciones, espacios a ocupar y formas de comportarse, y cualquier variación en esta norma es una ruptura de la identidad social normada. En tal sentido Goffman, ratifica y señala que la Identidad Social (IS), necesaria para presentarse ante la sociedad no es más que atributos personales, valores y atributos estructurales o roles[5]. Esta IS, siempre ha creado expectativas sociales (lo que el colectivo espera), al ser defraudada la audiencia social en función del estereotipo de normalidad femenina, que es el caso concreto que nos ocupa, se cae en una polarización de la conducta: identidad real e identidad virtual en pugna. Como consecuencia tenemos que la mujer que se atreve a rebelarse contra la identidad social construida desde otras voces, pasa a ser blanco de violencia en todos los sentidos. Ocupar espacios laborales tradicionalmente concebidos para lo masculino, se traduce en el quiebre del ícono de la mujer tradicional, madre y reproductora, experta en el arte del cuido y el silencio.

La pregunta subsecuente, sería ¿será posible que la mujer, quién tradicionalmente ha sido construida por otros, pueda conceptualizarse a sí misma? Entendemos que estamos asumiendo un reto, pues tal como lo señala Rosa M. Rodríguez:

El dominado (en nuestro caso la dominada) nunca puede arriesgarse a investigar el dominio que sobre él (ella) se ejerce según un modelo caduco o insuficiente. Habrá que pensar lo femenino a la altura del momento, aunque esté fuera de moda…porque las modas también matan.[6]


Pues, ciertamente los estigmas tienen que ver con relaciones de poder y dominación. En el caso de las mujeres la marca física va en el órgano sexual, la marca social va en el troquel impuesto de madre y del que no hemos podido zafarnos, así como de reproductora y cuidadora dueña del imperio del espacio privado. También es un estigma político pues se trata de lo público; espacio que por tradición y de manera inconsciente ha sido negado a la mitad de la especie (lo femenino). Lo masculino requiere del estigma en lo femenino, pues la anormalidad de uno es la normalidad[7] del otro, tal como lo explicitó de manera magistral Goffman al citar el problema de la discriminación por color de piel. El blanco se siente superior y eleva su estimación en función del moreno, mulato, negro o chino. Confirmando lo anterior, Goffman señala que ciertamente un estigma es una clase especial de relación entre atributos, estereotipo (…) e inferioridad[8]. La situación de la mujer que no reúne el perfil del estereotipo, es de descrédito.


Para concluir este brevísimo análisis consideramos, que sí aplica el término estigma al concepto de mujer pues éste, según Goffman es un término desacreditador que va acompañado de un lenguaje de relaciones y no de atributos[9]que impulsa en el estigmatizado (nuestro caso la estigmatizada) la autocompasión, la naturalización de la condición de subordinación y sujeción con respecto al hombre, y la sociedad masculina hasta llegar al autorrechazo inclusive. La o el estigmatizado se siente vulnerable socialmente y, según Goffman, para reparar un estigma se debe reparar el Yo, tema que será analizado próximamente. 
Notas
[1]
Simone de Beuvoir. 1977. El segundo sexo. Tomo 2: la experiencia vivida. Buenos Aires, Editorial siglo veinte.
[2]
Cfr. Con Irving Goffman. Estigma la identidad deteriorada. 1963. Amorrotú Editores. Pág 7.
[3]
Ibid. Pág. 7.
[4]
Entendiendo por objetivación negativa de las marcas, estigmas o signos, la superación de la simple idea de rechazo o exclusión y pasando al acto concreto de selectivamente excluir, rechazar y/o condicionar al Otro estigmatizado.
[5]
Ibid: 13
[6]
Rosa María Rodríguez Magda. 2003. El placer del Simulacro, mujer razón y erotismo. Barcelona, España. Icaria Editorial. Pág. 15
[7]
Normalidad: (Cfr. Durkheim E. Reglas del método sociológico: lo normal y lo patológico). La normalidad para Goffman, viene a estar representada por aquellos que no se apartan negativamente de las expectativas particulares que están en discusión. Por lo general la tendencia negativa a excluir pareciera natural, pues suele tomarse por encima de las cualidades el atributo negativo para anular el resto de los atributos, así sean positivos. Normal también es la sagrada familia, es el ícono de la sociedad masculina: padre, madre e hijos, cualquier mujer, madre soltera, o soltera o con conductas sexuales diferentes al troquel pasa a ser estigmatizada, por ende, anormal (Pag. 14-15 y 17)
[8]
Irving Goffman. Estigma la identidad deteriorada. 1963. Amorrotú Editores. Pág 14
[9]
Ibid: 15

8/6/08

Breve análisis: Simmel: entre el orden interactivo y la cotidianidad de la especie

Imagen: Mujer desnuda.Darío Morales.Pintor Colombiano.

Georg Simmel (1858-1918) ha sido uno de los filósofos de la sociología alemana más importantes, por su contribución al análisis del orden interactivo y los detalles de la cotidianidad del individuo y su impacto social. Ha escrito un sin fin de obras, entre las cuales destacan Introducción a la ciencia moral (1892-1893), Filosofía del dinero (1900), Sociología (1908) y El conflicto de la cultura moderna (1918). Además de haber escrito artículos que generaron diversas polémicas como La metrópoli y la vida mental (1903). En este ensayo, el autor recoge las inquietudes particulares del ser urbano, su conducta, sus prácticas culturales y además su hipótesis –que como el autor señala- proponen que la tensión de los individuos en la sociedad moderna corresponde a un cierto tipo de tensiones que tocan su máxima altura al llegar al blasse.

Señala Simmel, como hecho interesante, que la personalidad moderna (contextualizado claro en la virginal y naciente economía capitalista moderna) se constituye de tres grandes aspectos: capitalista, indiferente y reservado (1903:1). Su acercamiento a la realidad se hace desde el enfoque psicológico y cultural, superando los análisis referidos a relaciones del ser humano como epifenómeno de lo económico, político e incluso religioso.

En fin Simmel, centra su esfuerzo en este escrito en la confrontación que sobreviene al individuo cuando se encuentra con el mundo exterior (Cfr. 1). Para Simmel, el problema de la vida moderna tiene que ver con las contradicciones entre la invidualidad y las avasalladoras fuerzas sociales, que más bien llamaría Durkheim presión social a partir de la conformación de un orden social necesario cimentado en la solidaridad orgánica para el ámbito de lo público y solidaridad mecánica desde el ámbito de lo privado. Entiendo, sin embargo, que para Simmel es el individuo el centro de su esfuerzo intelectual mientras que para Durkheim es el cuerpo social. Incluso, Simmel va mucho más allá y se atreve a señalar una sentencia lapidaria que iría contra grandes teóricos como Thomas Hobbes (Cfr. Pg 265 Leviathan), al señalar que la naturaleza del hombre es común a todos y originalmente buena (resaltado nuestro) (Simmel G., 1903:1).

Simmel reconoce que la hiperespecialización nos lleva indefectiblemente a la interdependencia social que según el autor, no tiene ninguna relación con la lógica competitiva. La lucha del ser moderno, será entonces la de evitar la supresión de su individualidad en nombre de la cohesión social. Asimismo Simmel, señala la preocupación por lo que pudiésemos llamar el proceso de adaptación y juste del ser humano a la vida social.

El aspecto biológico no esta fuera de su análisis sociológico ya que, incluso, vincula la práctica urbana con la vertiginosa vida en las ciudades y su influjo en el estimulo nervioso de los individuos. Establece un análisis comparativo entre la conducta y estructura mental y emocional del individuo en la ciudad y en el área rural. Señala, que hay una especie de letargo en la vida campesina el cual está vinculado a las tradiciones. Continúa describiendo y especificando las diferencias sociales, económicas e intelectuales del hombre de ciudad y de campo. Es así como Simmel llega a la conclusión de que el concepto de intelectualidad es una cualidad propia del citadino. La razón les asiste y les sirve de asidero para darle sentido a sus vidas.

La vida urbana tiene poder. Esta afirmación se encuentra subyacente en todo el escrito y, se encuentra fortalecida por el blindaje monetario con el cual cuenta la metrópoli. Se pudiese decir que acá, entra de manera ligera y hasta audaz aquella expresión muy cotidiana de nuestro pueblo que dice ¿Cuánto tienes, cuánto vales?. Es esta la expresión que engloba ese ropaje material con el que se recubre la urbe y quienes en ellas subviven. La cuantofrenía, el afán por lo mensurable, medible y explicable, señala de manera general Simmel, es propio del hombre citadino y racional.

Simmel llega a la conclusión de que la metrópoli se nutre en cuanto a sus relaciones comerciales del anonimato social. Más taxativamente señala que a través de este anonimato los intereses de cada parte adquieren un carácter casual, casi despiadado…la economía monetaria domina la metrópoli (1903: 3). En razón de esta reflexión el autor se plantea una dicotomía entre la influencia de la intelectualidad en la economía o al revés.

Otra de las afirmaciones problematizadoras de Simmel, es la que señala la calidad fría y calculadora de la mente moderna. Quizás producto de la complejidad de la pujante economía monetaria de la metrópoli. El elemento clave que permite la integración de todos estos elementos de la vida metropolitana, es el tiempo. Simmel, señala que la acuciosa práctica por ejemplo de llevar el control puntual del horario de trabajo, para el almuerzo, para estudiar, etc., nos permite la consolidación de las condiciones requeridas para mantener presionado el estimulo nervioso de los individuos lo que termina haciéndoles impersonales y vulnerables.

Para finalizar este breve análisis, podemos concluir que Simmel es un autor complejo, que se atrevió a mirar más allá de las abstracciones y utilizó la observación como estrategia que le permitió identificar elementos puntuales en el tejido cotidiano social y económico de su época que aún hoy lo mantienen vigente para la reflexión y el debate crítico.

Breve análisis: Schütz y la sociología fenomenológica: la interacción y los signos de dominación intraespecie

ibecast@gmail.com

Alfred Shutz (1899-1959), de origen austríaco, se dedicó a la sociología y al estudio y comprensión de los fenómenos sociales desde un enfoque totalmente diferente al de la Sociología clásica. Se dice que es el fundador de la sociología fenomenológica. Entre las teorías que componen el orden interactivo, el enfoque fenomenológico enriquecido desde los principios filosóficos de Edmund Husserl (1859-1938), vienen a abrir un camino diferente de abordaje y comprensión del mundo social que nos rodea y de la cotidianidad particular que nos moldea. En tal sentido hay otros autores útiles para comprender esta postura, como por ejemplo Peter Berger (1929) y Thomas Luckmann (1927), quienes en 1966 logran acertar en el mundo de la teoría con su obra La construcción social de la realidad, centrando su atención en los mecanismos de construcción del conocimiento social.

Los relatos, las grandes teorías occidentales y el positivismo duro, han agotado su discurso, lo que no significa pararse en las corrientes postmodernas del pensamiento. Las grandes corrientes teóricas de análisis, estudio, interpretación y cuantificación de la sociedad se han agotado. Ésta realidad, permite a las nuevas generaciones levantarse ante estos grandes muros teóricos para exigir, transgredir, construir, plantear y/o proponer otras opciones alternativas que satisfagan los requerimientos o demandas que se hagan hoy a la disciplina. Las abstracciones se quedan cortas ante la inmensa diversidad planetaria y la visibilización de lo que hasta ayer estaba oculto bajo el manto silencioso de la dominación de unos sobre otros.

Según la Dra. Rizo[1], el fenómeno de la comunicación, entendida esta como interacción que permite o facilita la organización del tejido social, es parte fundamental de la fenomenología social. De cierta manera es razonable tal afirmación, el ser humano se ha levantado desde la cualidad del lenguaje (desde el sentido social) y desde la práctica del habla (en el sentido individual de los sistemas de signos/símbolos particulares). Uno de los más recurrentes problemas de nuestra especie es la incomprensión de lo que se nos quiere decir, la concepción del lenguaje como medio de dominación poderoso (que libera o castra) y la permanente lucha por demostrarnos los unos a los otros la superioridad, es decir, la lógica del conflicto y no de la negociación en los procesos de interacción.

Señala la autora antes citada que la interacción es escenario de la comunicación, y a la inversa[2], hecho totalmente cierto. Siendo que la interacción supera, en cuanto a planteamiento teórico desde la teoría Goffmaniana, los simples actos del emisor-receptor e incluso entra en el campo de lo dialógico como principio fundamental de construcción social.

Las relaciones humanas, dinámicas como sólo ellas saben ser, están estrechamente vinculadas a procesos de atomización y reagrupamiento permanente de los grupos que la componen. Diversas causas impactan el cuerpo social, entre ellas podemos mencionar los intereses económicos, el género, la política, la cultura y la educación, entre otros. Difícilmente la especie encuentra convergencia total en pareceres, siempre acuden de forma habitual al disenso, la confrontación luego, hay un periodo estacionario de discusión o enfrentamiento definitivo lo que puede traer múltiples desenlaces y se puede desarrollar de diversas formas: la consolidación de la hegemonía de unos sobre Otros, la resistencia permanente de una de las partes, el exterminio del contrario, o el acuerdo mediante el aspecto normativo, aspecto último muy bien trabajado por Max Weber, al momento de analizar la sociedad de su tiempo.

[1] Rizo, Marta. 2005. Psicología social y la Sociología fenomenológica. Apuntes para la exploración de la dimensión comunicológica de la interacción. Global media journal, ISSN 1550-7521, Vol. 2, Nº. 3. [on line] En: http://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?tipo_busqueda=CODIGO&clave_revista=7108

[2] Ibid. 2

1/3/08

Colombia, principio del fin?



En los últimos años y bajo el apoyo del Sr. Uribe y su camarilla, en el vecino país se han agudizado las agresiones bélicas contra las FARC. Hemos visto como, en una batalla desigual en términos tecnológicos y financieros, el imperio ha arremetido contra la histórica resistencia que mantiene las FARC. SE han negado a reconocer, después de más de 50 años de lucha, el carácter beligerante de dicha fuerza. Han entregado a líderes de este movimiento al imperio para que sean enjuiciados y sentenciados (caso de Sonia y Trinidad). Han apresado de manera provocadora en y durante los procesos de negociación y entrega de rehenes (hasta ahora seis ) por parte de las FARC al gobierno Venezolano, a Martín Sombra en la frontera colombo/venezolana, han arreciado los bombardeos en la selva colombiana a través de la militarización norteaméricana, asimismo el gobierno colombo/norteamericano ha despreciado la solicitud del secretariado de las FARC de despejar dos municipios del cauca, se han burlado y han expuesto a Piedad Córdova, han irrespetado al ciudadano presidente de nuestra querida república Bolivariana Hugo Chávez, en fin con tan inescrupulosos seres pluricelulares de esa calaña no se puede negociar.
Lamentablemente, la liberación unilateral es un arma de doble filo. Estos liberados hablan, por más años que pasen (salvo escasísima excepción) no cambian su visión del conflicto y cuentan con información valiosa de los movimientos de la guerrilla, sin considerar la ingratitud que a veces se posesiona de algunos cuerpos. A mi juicio, la liberación unilateral es un error militar y estratégico mientras no se garantice por el lado contrario cese a bombardeos o disposición a la negociación. Tan sencillamente porque no se quiere negociar, ya que la sentencia ha sido dictada. Estamos ante una situación compleja y de múltiples aristas, lo se. Pero no hay que ser muy experto para avizorar los nubarrones en el horizonte centroaméricano. Recordemos que Venezuela representa un plato apetecible y hace rato que andan buscando la forma de sitiarnos. ¿Qué mejor manera para el imperio posar sus nalgas en la casa del al lado?.
El colmo es que recientemente José Manuel Santos (MinDef Colombiano), rodeado de una manada de bestias sonrientes, anuncia la emboscada y el asesinato de 17 miembros de las FARC, entre ellos presuntamente Raúl Reyes, Frente 48/FARC. Hecho que considero lamentable. Y lo que es colmo mete en el repulsivo hecho a Correa, al agradecerle su colaboración.
Francamente, lo que provocan es…
En este sentido, desde el ligero y hormonal análisis-reflexión que dejé atrás pienso que aplica para nosotras/os como vecinos de Colombia y además en Revolución, desde el año 99 (sin desmeritar antecedentes históricos, como el 27-F y 4F) con el comandante Chávez a la cabeza, el viejo adagio que reza:
Si vienen por mí en la mañana, vendrán por ti al anochecer.
!! Resistencia, Solidaridad y saludo Revolucionario a todos los frentes de las FARC, constituidos por nobles y comprometidos hombres y mujeres!!

2/2/08

EL TUTOR/A COMUNITARIO/A: TERCER VÉRTICE ACADÉMICO DE FORMACIÓN EN PROYECTOS SOCIOCOMUNITARIOS.

Propuesta presentada y rechazado en PFG Gestión Social año 2005
Resumen presentado y aprobado para el Congreso Pedagogía 2007-La Habana Cuba
y el 5to Congreso Mundial de Juventudes Científicas-2007

ibecast@gmail.com

Resumen
La Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), cuenta con un orden curricular particular, que apunta a la formación de profesionales con un priorizado sentido humano en su quehacer. Esta novísima casa de estudio, está vinculada al proceso de transformación sociopolítico que ha vivido Venezuela. La naturaleza innovadora de los contenidos didácticos y programáticos de los Programas de Formación de Grado (PFG), contemplan el diseño de un eje transversal denominado Proyecto, que integra las competencias, saberes y habilidades del educando en las comunidades. Este eje, se ha convertido en un reto para los y las docentes, pues se trata de interactuar no sólo con el educando, sino en y con las comunidades. Y, en el caso del PFG Gestión Social para el Desarrollo Local, es una práctica vital. Es en este espacio, donde surge como propuesta piloto, la figura del Tutor/a Comunitario/a.

El Tutor/ra Comunitario/a es un educador/a y líder social natural, acreditado por la universidad de la vida, que apoya en el proceso de enseñanza, comparte sus saberes y señala in situ aciertos y debilidades del grupo (docente/estudiantes). Esta propuesta es el resultado de la experiencia vivenciada durante el desarrollo de Proyecto como eje integrador formativo y expresión de interacción académica y sociocomunitaria, en el PFG Gestión Social de la UBV-Caracas. Es una propuesta de acción pedagógica diferente y concreta, que reconoce la sabiduría y el conocimiento presente en la comunidad, trastoca la presunta dicotomía entre teoría y práctica, acción y reflexión, supera la lógica vertical en la relación investigador-docente–alumno apuntando a la ruptura o quiebre paradigmático del profesor/a como el único conocedor e investigador. Se plantea superar, en cuanto al proceso de interacción sociocomunitaria, las abismales distancias que existen entre la tradicional estructura universitaria, con sus asépticas prácticas pedagógicas formales, y las comunidades; asimismo se busca el intercambio de saberes mediante la multilogicidad, la cual permite la interrelación docente, estudiantes y comunidades: los tres vértices del proceso. Asimismo, es un mecanismo no excluyente de reconocimiento de las acciones que pudiesen desarrollar los grupos de estudiantes en las comunidades, lo que garantiza la pertinencia formativa. Lo social también es Ciencia. Lo cotidiano y lo formal se funden en los intersticios de lo humano, no hay prevalencia de una sobre otra.

Con el Tutor/ra Comunitario/a se pretende, fortalecer y a la vez aprender de los liderazgos naturales emergentes en las comunidades, enriquecer competencias y habilidades del estudiante dando sentido humano a su formación disciplinaria y consolidando su vinculación con la realidad concreta de la localidad abordada. El enfoque metodológico que acompaña este proceso, se sitúa en la concepción de la educación como herramienta liberadora, se trata de reconocer lo social-cotidiano como Ciencia lo que nos obliga a comprender, explicar y transformar la realidad desde métodos críticos de abordaje de lo social como la Investigación Acción Participativa (IAP) y la Sistematización de experiencias.

Como preconclusión, consideramos importante la posibilidad de experimentar un proceso educativo liberador, mediante la invención y/o aplicación mixta de estrategias pedagógicas diferentes, cuya práctica no es exclusividad de los profesionales o estudiantes que pertenecen al sistema formal educativo.

Palabras clave: Gestión Social, Tutor comunitario, multilogicidad, proyecto, condiciones reales de la comunidad

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